| Cuando tenía cinco años, vivía en Bethlehem, Pennsylvania. Cada mañana mi mamá me despertaba para ir a la escuela. Tomaba una ducha, conseguía un vestido, me comía el desayuno y me cepillaba los dientes. Después besaba a mi madre y me iba a la parada del autobús que quedaba delante de mi casa. En la parada del autobús yo jugaba con mis amigos hasta que venía el autobús. Me gustaba siempre ir a la escuela porque me gustaba aprender y ver a mis amigos. También me gustaba mi profesor que era muy agradable. Aprendíamos matemáticas y deletrear. Luego, nosotros íbamos a la clase de gimnasia, arte, o a la clase de música. Mi clase preferida era la clase de gimnasia porque me gustaba jugar deportes con mis amigos y realmente tuve gusto del profesor de gimnasia. Luego, teníamos almuerzo y recreo. Entonces teníamos lectura hasta la hora de ir a la casa. Era siempre triste ir a casa pero sabía que cuando llegara a la casa jugaría con mi pequeña hermana, de modo que siempre era feliz. |